Se realizaron esta mañana en Roca dos juicios orales y públicos por presuntas vejaciones cometidas por personal policial del Valle Medio. Ante la Cámara Criminal Primera se analizó un hecho que se imputa a cuatro efectivos policiales, ocurrido el 29 de julio de 2015 en Choele Choel, del cual resultaron víctimas un hombre mayor y su hijo. En tanto que ante la Cámara Criminal Segunda se debatió un hecho ocurrido el 9 de noviembre de 2008, que tuvo como víctima a un joven de 19 años en Chimpay.

Según la acusación de la requisitoria de elevación a juicio, el primer caso comenzó sobre la Ruta 22, cuando las víctimas provenían de un campo y transportaban dos animales vacunos de su propiedad en un camión Mercedes Benz. En el procedimiento realizado sobre la ruta los policías habrían “increpado con agresiones verbales” a los hacendados y luego, frente al domicilio de las víctimas, habrían reducido y esposado al hombre mayor y luego habrían golpeado y lesionado al hijo de aquel, llevándose a ambos detenidos.

En la audiencia ante los jueces Daniel Tobares, Alejandro Pellizzón y Emilio Stadler los defensores particulares Juan Luis Vincenty (por uno de los imputados) y Pablo Iribarren y Oscar Pineda (por los restantes tres), solicitaron la nulidad de la requisitoria de elevación a juicio, planteo que fue rechazado por el Tribunal luego de un cuarto intermedio para su deliberación.

Los cuatro policías imputados hicieron uso de su derecho de abstenerse de declarar, mientras que las dos víctimas, citadas como testigos, aportaron precisiones sobre lo ocurrido.

En la próxima audiencia, con fecha a definir, se recibirán más testimonios y se formularían los alegatos.

El segundo hecho se analizó en una audiencia ante los jueces María Evelina García Balduini, Gastón Martín y Laura Pérez (subrogante). La fiscal de Cámara Graciela Echegaray sostuvo la acusación y solicitó que el policía imputado sea condenado a la pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso, mientras que la defensora oficial Mariana Serra pidió la absolución.

El hecho imputado habría comenzado en una garita ubicada al lado de la cancha de fútbol de la Costanera, en Chimpay. Según la requisitoria de elevación a juicio, la víctima estaba mirando desde allí un partido de fútbol mientras tomaba una cerveza y en esas circunstancias habría sido abordada por efectivos policiales de la Subcomisaría N° 59. Luego de trasladar al joven a la unidad policial, le habrían “propinado malos tratos y vejámenes (…) mediante golpes de puño y patadas”, indica la acusación. También “le habrían doblado los brazos y tomado del cuello ejerciendo violencia y fuerza sobre la víctima (…) sin motivación alguna, imponiéndole un trato innecesariamente riguroso a raíz del cual la víctima sufrió lesiones que se encuentran certificadas”.

0
0
0
s2smodern