Hace exactamente un año que el presidente Mauricio Macri reunió en la ciudad de Viedma a los gobernadores de todas las provincias patagónicas para anunciar solo la idea de un plan de desarrollo. Pura retórica electoralista sobre el crecimiento y desarrollo que se quedó en simples palabras y no avanzó en un solo beneficio para los rionegrinos.

Aquel 9 de febrero, el Ministro del Interior Rogelio Frigerio junto al gobernador anfitrión, intentaron explicar sin dar detalles cuál era el verdadero sentido del proyecto pero nunca brindaron la información básica de cualquier plan de infraestructura: qué obras, con qué financiamiento y a qué costos.

Pero las respuestas también se dan en ausencia de palabras y quedó evidenciado en estos últimos 365 días que lo único que el gobierno nacional trajo a la Patagonia fue eliminación de subsidios, aumento de los combustibles, violencia institucional, aumento de tarifas y desocupación.

Las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, la militarización de la zona cordillerana y el intento de estigmatizar a nuestros pueblos originarios son el botón de muestra más importante de un plan para instalar la violencia en nuestro territorio.

Mientras tanto, miles de rionegrinos siguen careciendo de

infraestructura social básica y servicios públicos que dignifiquen la condición humana, sumado a que deben pagar esos servicios esenciales a precios altísimos. Muchas veces, el pretexto es precisamente la falta

de obras de infraestructura.

Por eso, a un año, queremos recordar los anuncios vacíos de contenido sostenible que el gobierno nacional le hizo, no solo al pueblo rionegrino sino al pueblo patagónico.-

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