El Dr. José Bueri, médico del Hospital Universitario Austral y profesor de la Universidad Austral, explicó los alcances de las nuevas y prometedoras investigaciones, e hizo hincapié en la importancia de la difusión.

El 11 de abril es el Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson y los especialistas aseguran que es posible esperar mejores tratamientos para los síntomas. “Esto es así porque los esfuerzos están puestos en encontrar formulaciones de levodopa con vida media más prolongada, situación que nos permitiría evitar las famosas fluctuaciones motoras que ocurren en etapas avanzadas de la enfermedad. Este tipo de fluctuaciones son bastante molestas para los pacientes y son origen de discapacidad”, expuso el Dr. José Antonio Bueri, jefe del servicio de Neurología del Hospital Universitario Austral y profesor de la Universidad Austral.

Otra dirección que se busca activamente es encontrar fármacos que eviten la progresión de la enfermedad.

“Y lo bueno es que hay resultados alentadores cuando de investigación se trata. Por ejemplo, un antibiótico llamado doxiciclina demostró, en experimentos conducidos en ratones, prevenir el efecto tóxico de una proteína neuronal llamada alfa-sinucleina, que está implicada en la génesis de la Enfermedad de Parkinson cuando cambia su conformación. Igualmente resta conocer cuál será el efecto del antibiótico en pacientes”, dijo el Dr. Bueri, quién comentó que si bien no hay cifras exactas, se estima que en Argentina hay 90 mil pacientes con Parkinson”.

“Por eso la difusión es tan importante. Por ejemplo, el servicio de Neurología de nuestra institución, organizó en noviembre del año pasado una Jornada sobre la Enfermedad de Parkinson dirigida a médicos de la zona, que tuvo importante concurrencia. Incluyó invitados de otros hospitales y se abordaron múltiples aspectos de la enfermedad. Finalizó con una conferencia sobre el tratamiento quirúrgico, que también se realiza en nuestro Hospital”, detalló el especialista.

Otro de los avances es el implante de un neuroestimulador –un procedimiento que se realiza en el país- y que se utiliza en pacientes con Parkinson que tienen respuestas irregulares a la medicación para la enfermedad.

Estas respuestas irregulares, sumadas a la corta duración del efecto terapéutico y a las discinesias (movimientos anormales) son 3 condiciones que llegan a ser discapacitantes.

En esos casos, la colocación de un neuroestimulador, que actúa sobre determinados núcleos profundos del cerebro que tienen que ver con los circuitos anormales de la enfermedad, suele ser útil.-

 

FUENTE: HOSPITAL UNIVERSITARIO AUSTRAL